¿Qué es el termostato financiero? ¿Cuál es el tuyo y cómo te afecta?

Buenas a tod@s, compañer@s. Hoy en el blog vamos a hablar de una figura muy importante para nuestra cultura y educación financiera: se trata del termostato financiero. Déjame decirte que la visión que se tiene sobre el dinero cambia radicalmente cuando se entiende un concepto como este.

Nuestro termostato financiero está muy ligado a nuestros hábitos de consumo e influye sobre éstos de manera muy positiva o, por el contrario, de manera muy negativa. Es por esto que debemos saber qué es y cómo nos afecta el, en adelante, T.F. (termostato financiero).



Bien, definimos nuestro T.F. como la cantidad de liquidez con la que nos sentimos tranquilos y en perfecto estado de confort económico. Evidentemente me refiero a una cifra de dinero en liquidez que podemos tener en el banco o debajo del colchón.


Esta tranquilidad y confort del que hablo se debe a que, por desgracia, fijamos una cifra de dinero que creemos que nos merecemos y por ello afecta directamente sobre nuestros hábitos de consumo.
  • EjemploRaquel (27) es una chica de Valencia que trabaja en un concesionario de coches y tiene una nómina de 900€. Tiene una cuenta corriente donde además concentra el 100% de sus ahorros, que suman la cantidad de 1.200€ desde hace muchos meses. Raquel no posee educación financiera alguna y un día, su jefe, le comunica que la próxima semana le llegará un pago extra de 800€. El concesionario ha tenido muy buen mes de ventas y su jefe la quiere recompensar. A Raquel en seguida se le disparan los circuitos eléctricos de su cerebro y piensa dónde, cómo y cuándo gastar esos 800€ con los que no contaba.

Esto que sucede en el ejemplo es muy común en personas que no controlan sus hábitos de consumo y, ante cualquier ingreso inesperado, reaccionan de la siguiente manera:
  • Raquel llega a casa y le comenta a su pareja que va a tener 800€ extra este mes. Además de eso, le dice que la próxima semana, cuando lo cobre, va a aprovechar para dar esa entrada al banco para el coche de segunda mano que tenía mirado pero que llevaba dos meses sin comprar (seguramente porque no le era necesario).

Inconscientemente Raquel asoció que su partida de liquidez va a pasar de 1.200€ a 2.000€ y que, por lo tanto, no puede: debe darse un capricho gastándose esos 800€ extra. Total, es un dinero "con el que no contaba".

Raquel tiene asumido que su T.F. es de 1.200€, porque es a lo que está acostumbrada. Recibir ese ingreso extra supone tener una liquidez de 2.000€ y, por tanto, su T.F. está marcando una cantidad que la hace "relajarse". Déjame decirte que, si eres una persona como la del ejemplo, estás condenad@ a no progresar económicamente en tu vida.


Sin embargo, cuando este T.F. se sitúa por debajo de lo habitual, nuestro cerebro reacciona de forma distinta porque hemos sufrido una pérdida. Esa reacción la hace nuestro cerebro en pos de recuperar el nivel de T.F. que siempre hemos tenido, lo cual incentiva el ahorro. Esto es bueno.


SOLUCIONES


Debemos interiorizar y asumir nosotros mismos que, alcanzar el nivel de T.F. que deseamos, es una tarea muy difícil en el corto plazo. ¿Por qué? Porque la cifra de T.F. (que he marcado en mi cabeza) debe ser tan elevada que no llegaremos a ella en poco tiempo y, además, solo llegaremos a ella si hacemos los deberes durante muchos, muchos meses de nuestras vida. ¿A qué deberes te refieres JovenAhorrador? Los deberes no son otros que ahorrar. Para ahorrar tenemos que entrenar nuestros hábitos de consumo, analizar si son estos derrochadores o no, examinar a la perfección nuestras finanzas y ver por qué estamos por debajo del nivel de T.F. que nos hemos marcado.

  • A) ¿Te has preguntado alguna vez cuánto dinero quieres tener pasado un año? Es una pregunta muy poco común entre nosotros debido a la falta de cultura financiera existente. Sin embargo, es la parte más importante de la pirámide: sus cimientos.
  • B) ¿Y pasados 5 años? Muchos economistas y asesores financieros fijan el medio plazo entre 3 y 9 años. Fijar un nivel de T.F. a 5 años no es una tarea sencilla puesto que implica un grado de planificación un tanto exigente y con "permanencia". Es el cuerpo de nuestra pirámide.
  • C) ¿Y pasados 25 años? ¡Esta es la clave! ¡La cúspide de la pirámide! Si bien es cierto que para llegar aquí hay que pasar por A) y B), esta es la meta final. Me decían por Twitter que "si no soy capaz de mantener una acción durante 10 años, que ni siquiera me plantee tenerla por 10 minutos" y lo mismo pasa con el nivel de T.F.: si no vamos a estar comprometidos a elevar un nivel de T.F. a 25 años, no tenemos nada que hacer.



Como he dicho antes, los deberes marcados son el ahorro. El ahorro saneará nuestras cuentas (aquí te dejo mi 'Guía para ahorrar' si no sabes cómo) y nos permitirá elevar en gran medida nuestro nivel de T.F., obligándonos así a modificar nuestros hábitos de consumo y hacer de éstos unos hábitos saludables.

Ahorrar nos va a permitir invertir parte de lo ahorrado. La inversión (bien sea en acciones, fondos indexados, ETFs, materias primas, entre otras...) es el complemento perfecto y necesario que todos debemos usar para alcanzar ese difícil nivel de T.F. que nos hemos propuesto. Cada euro invertido es dinero que está trabajando para nosotros con el objetivo de alcanzar nuestro nivel de T.F.. El camino de la inversión no es sencillo, pero tampoco lo es estudiar medicina y ahí están los estudiantes. Pues aquí estamos los inversores.

De esta manera, juntaremos un colchón de liquidez mayor que el de Raquel y en 25, 30 o 35 años (depende de la edad que tengas cuando estés leyendo esto) sumaremos el retorno de nuestras inversiones, que será una cifra muy aproximada a la que nos marcamos en su momento.

"Si quieres llegar a la luna, apunta a las estrellas". Si algún día quieres tener 1.000.000€ plantéate conseguir 10.000.000€. Esa es la cifra que quiero yo y no voy a parar hasta conseguirla.




Mis niveles de T.F. según edad:
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22 años: 2.500€
24 años: 25.000€
40 años: 100.000€
65 años: 1.000.000€



TAREAS PARA CASA

1. Analizar exhaustivamente tus cuentas.
2. Interiorizar un T.F. muy difícil de conseguir en el corto plazo.
3. Elaborar un plan de ahorro.
4. Guardar una cantidad mínima (10 meses de gastos) de fondo de liquidez.
5. El excedente de ese fondo de liquidez no puede ser tu T.F.: inviértelo


CONCLUSIONES

¿Cómo de importante es el nivel de termostato financiero que poseo en la actualidad? La respuesta es muy personal. En cualquier caso, debe ser una respuesta cargada de autocrítica si queremos tener un mejor futuro del que nos estaba esperando si hubiéramos ignorado de por vida a la educación financiera. Pienso que la palabra confort nos hace más daño que el exceso de azúcar a un diabético si los deberes no están hechos. Ahorrar hoy, para poder disfrutar mañana, también es salud. No dejes enfermar tus finanzas e interioriza un nivel de T.F. elevadísimo.



Y hasta aquí estas letras. El termostato financiero es un concepto muy fácil de comprender y espero no haber caído en el error de explicarlo como si ustedes ya supieran lo que significa. He disfrutado muchísimo escribiendo el post. Cada vez somos más gente en Twitter y en el blog se dejan ver cada vez más comentarios. Estoy muy ilusionado con este espacio en la red y, sobretodo, con lo que aprendo gracias a ustedes.

Después de haber leído este post, ¿sabrías decirme cómo está hoy tu T.F.? ¿Es el mismo que hace 1 año? ¿Lo cambiarás después de haber leído el post? Déjame las respuestas en el cajón de los comentarios para así crear un pequeño debate entre todos.



Saludos, Joven Ahorrador



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